
Después de que el sábado 11 de mayo del 2019, finalizara la etapa entre Morille y la capital salmantina, el pasado día 23 de febrero, por fin pude continuar mi peregrinar por la Vía de la Plata, regresando desde mi residencia en la localidad gaditana de San Fernando, a Salamanca, ciudad universitaria por excelencia y capital de provincia en la comunidad de Castilla y León.
Tras casi tres años de forzoso parón, provocados principalmente por la situación pandémica de los dos últimos, en el presente con el aliciente de ser Jacobeo, me propuse llegar a Santiago de Compostela, con la intención de ganar el Jubileo, para lo que tendría que recuperar el tiempo perdido, recorriendo los casi 475 kilómetros, que separan Salamanca de la capital gallega en aproximadamente tres (3) semanas. Pero aún teniendo claro lo anterior, tener muy presente que ante cualquier contratiempo o problema que surgiera, no dudar en regresar a casa, teniendo como referencia para iniciar el citado retorno, las ciudades de Puebla de Sanabria u Orense, que en función de donde surgieran los inconvenientes, podrían ofrecerme combinaciones de transporte en autobús o tren.
Lamentablemente, no tardaron mucho en surgir los problemas, pues si bien la mañana del miércoles 23 de febrero, partía de Salamanca, con un día soleado y sin ninguna inclemencia meteorológica prevista, al llegar al final de mi primera etapa, en la localidad zamorana de El Cubo Tierra del Vino, me acosté con el mundo mas o menos en paz, pero desperté con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, algo que creó en mi cierto desasosiego e intranquilidad, a tenor de las noticias que iba conociendo jornada tras jornada, hasta que llegue a también zamorana Puebla de Sanabria, donde puse fin momentáneo a la presente edición de me personal Camino de Santiago del año 2022.
No fue el anterior el principal revés de la etapa, pues poco después de abandonar la capital charra, el teléfono móvil me alertó de la poca capacidad de batería que me quedaba, por lo que tuve que recurrir a la externa durante todo recorrido, hasta El Cubo Tierra del Vino, y el de los días sucesivos, lo que motivó que tuviese que restringir mis grabaciones de vídeos y fotos durante todas las jornadas peregrinas, algo que sin duda comprobarán en la escasez de aportaciones multimedia en esta y siguientes publicaciones con la información de las rutas diarias.
En cuanto a la etapa que comencé en la capital salmantina, fue como esperaba, una jornada senderista muy larga, tediosa y a ratos aburrida, en su mayor parte por pistas de tierra en medio de secarrales a causa de la falta de lluvias, donde la peligrosa y mal señalizada salida de Salamanca, junto a los continuos badenes en últimos 8/9 kilómetros de la etapa, antes de llegar a Tierra del Vino, fueron los aspectos mas destacables en lo negativo, de una ruta que me permitió conocer aunque solo fuera de paso, las localidades salmantinas de Aldeaseca de la Armuña – pedanía de Villares de la Reina, Castellanos de Villiqueira y Calzada de Valdunciel, donde recuperé fuerzas en el bar del Edifico Polivalente que se ubica cerca del ayuntamiento local y que alberga entre otras de carácter social, la Asociación de Mayores.
Tras abandonar Valdunciel, a mitad de camino, entre esta última localidad y el final de la etapa, conoci a, Howard Edwars, ciudadano del Reino Unido y único peregrino que encontré en el Camino en las todas las etapas que recorrí en la presente edición, recorriendo con él los últimos 10 km y compartiendo una breve pero agradable sobremesa en spanglish, tras la suculenta y rica cena en el Albergue Turístico Torre de Sabre, sin que en los días sucesivos lo volviese a ver, imagino que debido a sus problemas lumbares que me comentó venía padeciendo en las últimas etapas, tras haber comenzado su peregrinar en Sevilla.
En definitiva una fría caminata por tierras salmantinas y zamoranas, que superé animosamente, hasta que las preocupantes noticias que llegaban del norte de Europa, comenzaron a mermar mi entusiasmo por haber vuelto a peregrinar en tan revueltas y tormentosas circunstancias que asolan nuestro continente europeo.
Como nota de interés, destacar que existe una compañía de transportes interurbanos entre Salamanca y Zamora que realizan varias rutas diarias entre ambas capitales con paradas en la localidades intermedias por las que pasé y cuyos horarios pueden encontrar en los enlaces que muestro a continuación, por lo que dada la escasez de alojamientos, se puede optar por reservar en alguna de las capitales castellanas y usar el transporte interurbano para trasladarse.
Enlaces de interés en las localidades de la etapa:
Salamanca (Capital)
Salamanca (Capital), en Wikipedia
Web del Ayuntamiento de Salamanca (Capital)
Estación de trenes en Salamanca (Capital)
Estación de autobuses en Salamanca (Capital)
Rutas de Autocares Zamora – Salamanca
Aldeaseca de Armuña, ELM de Villares de la Reina (Salamanca)
Aldeaseca de Armuña (Pedanía de Villares de la Reina), en Wikipedia
Web del Ayuntamiento de Aldeaseca de Armuña (Villares de la Reina)
Rutas de Autocares Zamora – Salamanca
Villares de la Reina (Salamanca), en Wikipedia
Web del Ayuntamiento de Villares de la Reina (Salamanca)
Rutas de Autocares Zamora – Salamanca
Castellanos de Villiquera
Castellanos de Villiquera (Salamanca), en Wikipedia
Web del Ayuntamiento de Castellanos de Villiquera (Salamanca)
Rutas de Autocares Zamora – Salamanca
Calzada de Valdunciel
Calzada de Valdunciel (Salamanca), en Wikipedia
Web del Ayuntamiento de Calzada de Valdunciel (Salamanca)
Rutas de Autocares Zamora – Salamanca
El Cubo Tierra del Vino
El Cubo de Tierra del Vino (Zamora), en Wikipedia
Web del Ayuntamiento El Cubo de Tierra del Vino (Zamora)
Rutas de Autocares Zamora – Salamanca
Mi descripción geográfica de la etapa:
